El Futuro de la Construcción en México: La Eficiencia del Acero Estructural

En México seguimos construyendo mayormente con concreto armado, pero el acero estructural ofrece ventajas que no podemos seguir ignorando. En este artículo comparto, desde mi experiencia, por qué el acero representa una alternativa más eficiente, precisa y sustentable para optimizar tiempos, costos y calidad en obra. Además, explico el potencial de los perfiles HSS y cómo incluso las residencias pueden beneficiarse de estos sistemas modernos.

Ing. Gonzalo Ortiz Arellano

11/5/20253 min leer

El Futuro de la Construcción en México: La Eficiencia del Acero Estructural

En México, la construcción tradicional sigue dominada por el concreto armado. Su uso está tan arraigado que muchos profesionales lo consideran la opción “natural” para cualquier tipo de obra. Pero, después de varios años participando en distintos proyectos, he visto que esta costumbre también nos limita.
El acero estructural, por el contrario, ofrece un abanico de ventajas técnicas y logísticas que merecen ser parte de la conversación actual sobre cómo optimizar nuestras construcciones.

1. Rapidez y precisión constructiva

Una de las cosas que más me convence del acero estructural es su precisión y velocidad de montaje.
Mientras el concreto requiere cimbras, colados, curados y una gran cantidad de mano de obra, el acero llega listo para ensamblarse, con exactitud milimétrica. Esto permite acortar tiempos de ejecución de forma notable y reducir los errores comunes de obra.

En proyectos donde cada día cuenta —ya sea una nave industrial, un edificio comercial o incluso una residencia—, esa diferencia de semanas puede traducirse en ahorros sustanciales y una planeación mucho más eficiente.

2. Menor peso, mayor eficiencia en cimentaciones

Desde la perspectiva geotécnica, el peso reducido de las estructuras metálicas representa una ventaja enorme.
Una edificación en acero puede pesar entre un 40 y 60 % menos que una de concreto armado, lo que implica cimentaciones más ligeras y económicas. En terrenos con baja capacidad portante o con restricciones de espacio, esto marca una diferencia real.

Además, la ductilidad del acero le permite disipar energía sísmica con mayor efectividad, ofreciendo una seguridad estructural superior en un país sísmico como el nuestro.

3. Flexibilidad arquitectónica y posibilidades estéticas

El acero no solo ofrece resistencia; también brinda libertad.
Permite claros amplios sin columnas intermedias, lo que se traduce en espacios abiertos, versátiles y modernos.
Y desde el punto de vista estético, es compatible con casi cualquier material: vidrio, madera, concreto aparente, piedra o acabados industriales.

He participado en proyectos donde el acero permitió realizar modificaciones y ampliaciones sin demoler nada, algo casi imposible en estructuras de concreto.
Ese nivel de adaptabilidad es clave para quien piensa a largo plazo.

4. Sostenibilidad y responsabilidad ambiental

En una época donde la sustentabilidad ya no es opcional, el acero tiene una ventaja evidente: es 100 % reciclable y reutilizable.
Su ciclo de vida es más limpio y controlado.
Por el contrario, el concreto —aunque indispensable en ciertas aplicaciones— genera altos volúmenes de residuos y emisiones durante su fabricación.

Apostar por el acero también es una forma de asumir responsabilidad ambiental en nuestras obras, y de alinearnos con las prácticas constructivas más modernas del mundo.

5. Los nuevos perfiles HSS: resistencia y estética en equilibrio

Una innovación que recomiendo ampliamente es el uso de perfiles HSS (Hollow Structural Sections).
Estos perfiles tubulares, cuadrados o rectangulares, combinan resistencia estructural con una estética limpia y moderna.
Son ideales para columnas, marcos arquitectónicos o estructuras vistas, ya que resisten mejor la torsión, presentan superficies lisas y requieren menos mantenimiento frente a la corrosión.

En lo personal, considero que los HSS son una de las mejores incorporaciones al catálogo estructural de los últimos años, especialmente ahora que su disponibilidad en México ha crecido notablemente.

6. Una invitación al cambio: también en residencias

He escuchado muchas veces que “el acero es solo para naves industriales”. Esa idea ya no tiene fundamento.
Hoy en día, las residencias de alto nivel, oficinas boutique y edificios habitacionales pueden aprovechar los beneficios del acero estructural sin sacrificar estética ni confort.
Los resultados son más limpios, más precisos y mucho más rápidos.

Mi invitación es clara: atrevámonos a cambiar la manera de construir en México.
El concreto seguirá teniendo su lugar, pero el acero estructural ofrece una alternativa sólida, moderna y comprobada para optimizar tiempo, costo y calidad.
Adoptar estos sistemas no es solo una tendencia; es un paso natural hacia la evolución técnica que nuestro sector necesita.

Ing. Gonzalo Ortiz Arellano