Barrenación y Voladura en la Construcción y Minería en México: Precisión, Seguridad y Eficiencia en el Terreno

A lo largo de mi experiencia en obras de infraestructura, he trabajado con barrenación y voladura para la apertura de caminos, carreteras y accesos a presas. Estos procesos, cuando se aplican con técnica y control, son herramientas de ingeniería precisas y seguras, no simples métodos de demolición. En este artículo comparto cómo la planeación, el conocimiento del terreno y la ejecución adecuada pueden transformar la roca en un aliado para avanzar con eficiencia y seguridad en los proyectos de construcción y minería en México.

Ing. Gonzalo Ortiz Arellano

11/8/20253 min leer

Barrenación y Voladura en la Construcción y Minería en México: Precisión, Seguridad y Eficiencia en el Terreno

La barrenación y voladura son procesos esenciales en la ingeniería civil y minera, pero en México todavía suelen asociarse únicamente con la minería a gran escala.
En realidad, su correcta aplicación en la construcción de obras civiles, cimentaciones profundas, taludes y túneles puede marcar la diferencia entre un proyecto eficiente y uno costoso o inseguro.

Después de años de experiencia en campo, he comprobado que cuando estos métodos se ejecutan con planeación, control y técnica, se logra una optimización notable del tiempo, del rendimiento del material y de la estabilidad del terreno.

1. La importancia de entender el terreno

Todo parte del conocimiento del macizo rocoso.
La barrenación no es solo perforar: es interpretar la respuesta del terreno para definir espaciamiento, profundidad, carga explosiva y secuencia de iniciación.
Un buen diseño de malla no solo mejora la fragmentación, sino que reduce vibraciones, proyecciones y sobreexcavaciones.

En obras civiles —por ejemplo, para anclajes, cortes en roca o nivelaciones de plataformas—, este control es clave para no afectar estructuras cercanas ni servicios existentes.

2. La voladura como herramienta de precisión

La imagen popular de la voladura suele ser la de una explosión descontrolada, pero la realidad técnica es completamente distinta.
Hoy, gracias a sistemas de detonación electrónica y a la precisión en el cálculo de cargas, la voladura se ha convertido en un proceso de ingeniería fina, donde se busca fragmentar la roca con la mínima energía necesaria.

En proyectos urbanos o carreteros, esto permite trabajar con total seguridad, controlando la proyección de fragmentos y las ondas de choque para no afectar edificaciones o vialidades adyacentes.

3. Aplicaciones en construcción

En la construcción, la barrenación y voladura son sumamente útiles en:

  • Excavaciones para cimentaciones profundas o zapatas en roca.

  • Cortes y estabilización de taludes.

  • Túneles, pasos a desnivel y obras hidráulicas.

  • Preparación de plataformas industriales o residenciales en terrenos accidentados.

En todos estos casos, una ejecución planificada puede representar ahorros de hasta 30 % en tiempos de excavación, además de menores costos de maquinaria y diésel.

4. Seguridad y normatividad

La seguridad es un tema central. En México, la barrenación y voladura están reguladas por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y deben realizarse con explosivistas acreditados y bajo normas específicas de almacenamiento, transporte y uso de explosivos.

Cumplir estos lineamientos no solo es una obligación legal, sino también una garantía de seguridad, trazabilidad y profesionalismo.

Un manejo inadecuado, por el contrario, puede poner en riesgo no solo la integridad del personal, sino también la reputación de toda la obra.

5. La minería mexicana: una escuela de precisión

México tiene una larga tradición minera, y muchas de las mejores prácticas en voladura controlada provienen precisamente de ese sector.
En la minería subterránea, la precisión de la voladura determina la seguridad de los frentes, el control de ventilación y el aprovechamiento del mineral.

Aplicar esa misma disciplina en la construcción es lo que permite obtener resultados profesionales, seguros y económicamente viables.

6. Tecnología y control actual

Hoy disponemos de equipos de perforación hidráulica, software de diseño de voladuras y sistemas de monitoreo de vibraciones que permiten optimizar cada disparo.
Esto nos da la posibilidad de registrar, analizar y mejorar el rendimiento constantemente, haciendo de la voladura una herramienta predecible y medible.

Cada vez más obras en México están incorporando estos métodos, sobre todo en zonas montañosas o con formaciones rocosas difíciles.
El desafío sigue siendo romper el paradigma de que “volar” es sinónimo de riesgo, cuando en realidad, bien ejecutado, es sinónimo de control técnico.

7. Una invitación a profesionalizar la práctica

Como ingenieros, debemos promover un uso responsable, técnico y actualizado de la barrenación y la voladura.
Dejar atrás los métodos empíricos o improvisados es esencial si queremos elevar la competitividad del sector.

Ya sea en una mina, un túnel, una carretera o una obra urbana, la voladura no debe verse como un recurso extremo, sino como una herramienta de ingeniería avanzada, que bien aplicada, ahorra tiempo, reduce costos y aumenta la seguridad.

Conclusión

La barrenación y voladura son disciplinas que combinan ciencia, precisión y experiencia en campo.
México cuenta con el conocimiento y los recursos para ejecutarlas con estándares internacionales; solo hace falta abrir el panorama y fomentar la capacitación continua.

En un país donde la geología impone retos constantes, la roca no es un obstáculo, sino un aliado cuando se entiende cómo trabajarla.

Ing. Gonzalo Ortiz Arellano